Ya se ha terminado la Carrera F1 Australia 2017, la primera del Campeonato, la primera de la nueva regulación y nuevos coches que han demostrado una igualdad que hacía muchos años en conseguirla.
De forma resumida, ha ganado Sebastian Vettel con su Ferrari, Lewis Hamilton ha quedado tercero y Valtteri Bottas, ambos con Mercedes. Cualquier fan de la F1 reconocerá la diferencia con respecto a los años anteriores, en los que Mercedes dominaba sin problemas. Pero un apasionado de F1 habrá identificado muchísimas novedades que paso a comentar.
En primer lugar, Ferrari demuestra estar en la lucha por el campeonato. El año pasado demostró un inicio similar, ganando desde el principio la carrera, pero el safety car les arruinó la estrategia. Podría pensarse en este caso lo mismo, salvo por el hecho de que esta vez Vettel ha ganado con una diferencia de 10 segundos.
Ferrari demuestra fiabilidad, velocidad punta y una estrategia muy correcta, aunque como Pedro de la Rosa indicaba en Movistar F1, podrían haberse arriesgado más. La situación era la siguiente. Hamilton le sacaba apenas 1 segundo a Vettel y entra el británico a cambiar ruedas. Pone compuesto duro, sale veloz cual liebre persiguiendo la cabeza y se topa con Max Versttapen (Red Bull) en cuarta posición y con una estrategia a una parada en largo. Hamilton empieza a perder segundos porque no consigue adelantar al alemán y el otro germano aprovecha para sacarles distancia y deciden entrar a las pocas vueltas. Cuando Vettel ha salido de boxes ha sido luchando a la vez con Red Bull que, aunque le ha conseguido sacar GAP fácilmente, ha ofrecido una tensión completamente innecesaria si hubieran esperado un par de vueltas más.
Por parte de Mercedes. Hamilton ha hecho la salida de su vida (este año tienen más componentes manuales) y se ha mantenido firme en la pista, pero al final los neumáticos le han hecho perder muchísimo tiempo y, sobre todo, el Red Bull de Max ha demostrado tanta fiabilidad y potencia, que demuestra estar perfectamente a la altura con un Mercedes en luchas cuerpo a cuerpo. Lo difícil será ver esas luchas en futuras carreras.
Bottas ha sido la gran revelación. El finlandés iba perdiendo ritmo constantemente y a partir de la segunda mitad, ha encontrado la velocidad, ha apretado el acelerador y no lo ha levantado más que lo justo. Ha terminado la carrera en tercer lugar y acercándose con potencial a Hamilton hasta demostrar haber terminado con mayor velocidad que él. Desde Mercedes aseguran que el británico estaba contenido por la degradación de neumáticos. No parecía eso desde fuera.
Kimi Raikkonen le ha seguido en cuarto lugar de una manera demasiado tranquila. Desde la pantalla y desde el box, se le animaba a Raikkonen a tener más ritmo, más velocidad porque, primero no ha defendido la presión que debían sufrir los Mercedes y, en segundo lugar, si se duerme un poco más Verstappen se lo come, quien ha llegado al final de carrera destrozando frenos, derrapando en curvas y con los dientes apretados por alcanzarle.
Por último, entre los grandes hay que lamentar la mínima actuación de Daniel Ricciardo, el australiano no ha podido competir saliendo con varias vueltas de más y teniendo que abandonar por fallo energético.
Lo mejor de esta carrera de Australia es que lo presentado apenas es la cabeza. La mitad y la cola de la serpiente que representan los coches de un Gran Premio también ha estado cargada de tensión, de luchas, adelantamientos y apenas unos toques y un solo accidente justo en la primera curva.
Carlos Sainz ha acabado octavo con un Red Bull fiable y una estrategia incongruente entre el español y Daniil Kvyat. Williams ha disfrutado con Felipe Massa en su regreso, paseando como si estuviera en su casa y en sexto lugar con distancia delante y detrás, así como un debutante Lance Stroll que, pese a demostrar una gran iniciativa, se ha tenido que retirar.
Force India ha demostrado talante con Segio Pérez cuchillo entre los dientes y problemas en los últimos tramos de la carrera con Sainz pegado a sus talantes y Esteban Ocon demostrando fiereza en uno de los mejores adelantamientos, junto con Hulkenberg contra Fernando Alonso.
McLaren ha demostrado mayor fiabilidad de la esperada, pero insuficiente todavía. Alonso ha tenido que abandonar y Vandoorne estaba muy lejos de cualquier otro coche en la carrera, por lo que no están en la lucha, ni siquiera en tabla media. El propio español reconocía que sería difícil conseguir repetir este resultado y no han obtenido puntos.
Quisiera terminar destacando los buenos modales de Sauber en carrera y, sobretodo, de HAAS que, aunque ha tenido que retirar a sus dos coches, con unos ajustes de fiabilidad podría ser la sorpresa del año y situarse sin problemas a la altura de Force India y Williams.
Carrerón en Australia, absolutamente magristral el dominio de Ferrari y una presentación del Gran Premio como no veíamos en mucho tiempo. Por fin las salidas son más humanas, por fin se escucha todo en radio, por fin tenemos 6 coches que pueden ser líderes y 3 equipos que pueden llevarse el Mundial de Constructores. Por fin vuelve la F1 y, sobre todo, hay que destacar que ha vuelto el tetracampeón. Vettel is back.
De forma resumida, ha ganado Sebastian Vettel con su Ferrari, Lewis Hamilton ha quedado tercero y Valtteri Bottas, ambos con Mercedes. Cualquier fan de la F1 reconocerá la diferencia con respecto a los años anteriores, en los que Mercedes dominaba sin problemas. Pero un apasionado de F1 habrá identificado muchísimas novedades que paso a comentar.
En primer lugar, Ferrari demuestra estar en la lucha por el campeonato. El año pasado demostró un inicio similar, ganando desde el principio la carrera, pero el safety car les arruinó la estrategia. Podría pensarse en este caso lo mismo, salvo por el hecho de que esta vez Vettel ha ganado con una diferencia de 10 segundos.
Ferrari demuestra fiabilidad, velocidad punta y una estrategia muy correcta, aunque como Pedro de la Rosa indicaba en Movistar F1, podrían haberse arriesgado más. La situación era la siguiente. Hamilton le sacaba apenas 1 segundo a Vettel y entra el británico a cambiar ruedas. Pone compuesto duro, sale veloz cual liebre persiguiendo la cabeza y se topa con Max Versttapen (Red Bull) en cuarta posición y con una estrategia a una parada en largo. Hamilton empieza a perder segundos porque no consigue adelantar al alemán y el otro germano aprovecha para sacarles distancia y deciden entrar a las pocas vueltas. Cuando Vettel ha salido de boxes ha sido luchando a la vez con Red Bull que, aunque le ha conseguido sacar GAP fácilmente, ha ofrecido una tensión completamente innecesaria si hubieran esperado un par de vueltas más.
Por parte de Mercedes. Hamilton ha hecho la salida de su vida (este año tienen más componentes manuales) y se ha mantenido firme en la pista, pero al final los neumáticos le han hecho perder muchísimo tiempo y, sobre todo, el Red Bull de Max ha demostrado tanta fiabilidad y potencia, que demuestra estar perfectamente a la altura con un Mercedes en luchas cuerpo a cuerpo. Lo difícil será ver esas luchas en futuras carreras.
Bottas ha sido la gran revelación. El finlandés iba perdiendo ritmo constantemente y a partir de la segunda mitad, ha encontrado la velocidad, ha apretado el acelerador y no lo ha levantado más que lo justo. Ha terminado la carrera en tercer lugar y acercándose con potencial a Hamilton hasta demostrar haber terminado con mayor velocidad que él. Desde Mercedes aseguran que el británico estaba contenido por la degradación de neumáticos. No parecía eso desde fuera.
Kimi Raikkonen le ha seguido en cuarto lugar de una manera demasiado tranquila. Desde la pantalla y desde el box, se le animaba a Raikkonen a tener más ritmo, más velocidad porque, primero no ha defendido la presión que debían sufrir los Mercedes y, en segundo lugar, si se duerme un poco más Verstappen se lo come, quien ha llegado al final de carrera destrozando frenos, derrapando en curvas y con los dientes apretados por alcanzarle.
Por último, entre los grandes hay que lamentar la mínima actuación de Daniel Ricciardo, el australiano no ha podido competir saliendo con varias vueltas de más y teniendo que abandonar por fallo energético.
Lo mejor de esta carrera de Australia es que lo presentado apenas es la cabeza. La mitad y la cola de la serpiente que representan los coches de un Gran Premio también ha estado cargada de tensión, de luchas, adelantamientos y apenas unos toques y un solo accidente justo en la primera curva.
Carlos Sainz ha acabado octavo con un Red Bull fiable y una estrategia incongruente entre el español y Daniil Kvyat. Williams ha disfrutado con Felipe Massa en su regreso, paseando como si estuviera en su casa y en sexto lugar con distancia delante y detrás, así como un debutante Lance Stroll que, pese a demostrar una gran iniciativa, se ha tenido que retirar.
Force India ha demostrado talante con Segio Pérez cuchillo entre los dientes y problemas en los últimos tramos de la carrera con Sainz pegado a sus talantes y Esteban Ocon demostrando fiereza en uno de los mejores adelantamientos, junto con Hulkenberg contra Fernando Alonso.
McLaren ha demostrado mayor fiabilidad de la esperada, pero insuficiente todavía. Alonso ha tenido que abandonar y Vandoorne estaba muy lejos de cualquier otro coche en la carrera, por lo que no están en la lucha, ni siquiera en tabla media. El propio español reconocía que sería difícil conseguir repetir este resultado y no han obtenido puntos.
Quisiera terminar destacando los buenos modales de Sauber en carrera y, sobretodo, de HAAS que, aunque ha tenido que retirar a sus dos coches, con unos ajustes de fiabilidad podría ser la sorpresa del año y situarse sin problemas a la altura de Force India y Williams.
Carrerón en Australia, absolutamente magristral el dominio de Ferrari y una presentación del Gran Premio como no veíamos en mucho tiempo. Por fin las salidas son más humanas, por fin se escucha todo en radio, por fin tenemos 6 coches que pueden ser líderes y 3 equipos que pueden llevarse el Mundial de Constructores. Por fin vuelve la F1 y, sobre todo, hay que destacar que ha vuelto el tetracampeón. Vettel is back.





